La SAFCyDT y el INTA trabajan en un diagnóstico sanitario en porcinos de la agricultura familiar de Tucumán

Toma de muestras en predios de agricultores familiares.

Toma de muestras en predios de agricultores familiares.

Con la finalidad de realizar un diagnóstico de las enfermedades más relevantes -parasitarias e infecciosas- que afectan a los cerdos de la agricultura familiar, el INTA, la Secretaría de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial (SAFCyDT) y la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT realizan un trabajo inter e intrainstitucional. El objetivo es conocer el estatus sanitario de los porcinos de los productores que cuentan con asistencia técnica de ambas Instituciones y capacitar a los técnicos de terreno en medidas de prevención de esas enfermedades para mejorar la asistencia técnica.

“Es un esfuerzo conjunto de varios actores, donde participan los pequeños productores junto a diferentes unidades del INTA (EEA Famailla, Agencias de Extensión Rural Simoca y Monteros, Proyecto Regional con Enfoque Territorial Tucuman Sur, Instituto de Investigación Animal del Chaco Semiarido, Proyecto nacional de enfermedades que afectan los sistemas de producción porcina y EEA Marco Juarez), la coordinación Tucumán de la Secretaria de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial y la Carrera de Veterinaria de la FAZ-UNT. Esto será clave para generar información que permita realizar indicaciones sanitarias específicas de control y prevención en estos sistemas”, comentó la Ing. Zoot Ruth Macedo del INTA.

Por su parte, el Med. Vet. Ramiro Rosa de la SAF destacó que “a través del trabajo se podrá conocer qué enfermedades se encuentran presentes en forma endémica en toda la provincia, trazar estrategias sanitarias para combatirlas o prevenirlas y, en consecuencia, aumentar el procreo de los cerdos, disminuir su mortandad y obtener productos y subproductos de esta actividad que sean sanos, seguros y saludables”.

La estrategia de intervención consiste en trabajar por zonas –donde ambas instituciones ya tienen una trayectoria de trabajo en terreno-, completar una encuesta productiva y sanitaria e identificar la presencia y prevalencia de enfermedades productivas (Brucelosis, Aujeszky), mediante un muestreo serológico, y respiratorias (Neumonía, Pleuroneumonía, Influenza y Circovirus) por medio de un hisopado nasal; también, realizar un relevamiento de parásitos a través de materia fecal. La escuela hospital de la Facultad de Veterinaria se encargará de hacer los análisis parasitológicos y procesar las muestras de sangre para enviarlas al laboratorio de diagnóstico de INTA Marcos Juárez.

En Argentina, el 96% de los productores porcinos inscriptos en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) tiene menos de 50 madres, según datos del SENASA. Esta situación se ve reflejada aún más en la provincia, donde el 90% tiene hasta 10 madres.

Uno de los pilares de la producción de cerdos es la sanidad, por lo que enfermedades como la Peste Porcina Clásica (PPC), Síndrome Respiratorio Reproductivo Porcino (PRRS), Triquinelosis, Enfermedad de Aujeszky (EA) y Brucelosis Porcina son importantes por su impacto zoonótico, productivo y comercial. Éstas son monitoreadas y reguladas por el SENASA. En el caso de los establecimientos que comercializan reproductores y semen, es obligatoria la certificación oficial de predio libre de Enfermedad de Aujeszky y Brucelosis Porcina.

Si bien se mantiene un sistema de vigilancia activa en criaderos que tienen RENSPA a nivel local, existe una gran cantidad de pequeños productores que no están registrados. En ese sentido, este trabajo también permite visualizar a los agricultores familiares, caracterizarlos y que accedan a la asistencia y seguimiento veterinario.

La presencia de estas enfermedades en el predio provoca fallas reproductivas, abortos, lechones muertos y pérdida de ganancia de peso, afectando no sólo la sanidad animal, sino también provocando pérdidas económicas para el productor. Por otro lado, es importante tener en cuenta que la Brucelosis es una zoonosis, es decir, que se transmite al hombre.